lunes, 26 de enero de 2026

El erizo negro no ha desaparecido de San Andrés, pero todavía necesita ayuda

 Durante años los arrecifes coralinos del Caribe han venido perdiendo a uno de sus aliados más importantes: el erizo negro (Diadema antillarum), un animal que controla poblaciones de algas que dificultan la supervivencia de los corales. Tras décadas de mortandades masivas se temía que esta especie hubiera desaparecido en la isla de San Andrés, pero un nuevo estudio muestra que aún está presente, aunque en niveles bajos, por lo que su recuperación necesita de planes de conservación más rigurosos.

La investigación se realizó en la Reserva de Biosfera Seaflower, una de las áreas marinas protegidas más importantes del Caribe colombiano. El objetivo era conocer el estado actual de la población del erizo negro, una especie de la que hasta ahora se sabía muy poco en esta región del país.

Para lograrlo, la bióloga Valentina Rojas Manrique, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), realizó un muestreo sistemático en 11 estaciones distribuidas a lo largo de la Reserva en San Andrés. En cada punto buceó en 5 transectos submarinos de 15 metros de largo por 2 metros de ancho, cubriendo un área total de 1.590 metros cuadrados. En ese espacio, contó y estudió cada erizo negro que encontró, sin extraerlos ni alterar el arrecife.

En total registró 304 individuos de erizo negro, a cada uno de los cuales midió directamente bajo el agua registrando el diámetro y la altura de su cuerpo, conocido como testa. A partir de estas medidas los clasificó como juveniles, adultos jóvenes y adultos, lo que le permitió evaluar si la población estaba envejecida, en recuperación o en equilibrio.

“Los resultados despejan una de las principales dudas sobre la desaparición de la especie que existían tras la mortandad registrada en el Caribe en 2022. En San Andrés no se observaron signos de enfermedad activa ni evidencias de mortalidad reciente; además, la presencia de individuos de todas las edades indica que la población aún se mantiene funcional y se puede reproducir”, explica la bióloga Rojas.

Sin embargo, aunque el erizo negro no ha desparecido en la Isla, la buena noticia tiene un límite claro: las poblaciones encontradas son bajas, con menos de un erizo por metro cuadrado en promedio, muy por debajo de los valores históricos y de los niveles necesarios para que esta especie cumpla plenamente su función ecológica.

Antes de la gran mortandad de los años 1980 –ocurrida en países como Puerto Rico, Jamaica y Estados Unidos (Florida)–, algunas zonas del Caribe llegaban a albergar más de 10 erizos por metro cuadrado.

Por otro lado, el estudio de la UNAL encontró que prácticamente no hay individuos en los sectores expuestos a un oleaje fuerte y constante. En contraste, las mayores densidades se registraron en áreas protegidas por la barrera arrecifal, en donde el agua es más tranquila y el fondo marino presenta mayor diversidad.

Punta por punta

Otro aspecto analizado fue el comportamiento de los erizos: muchos de ellos se encontraban en pequeñas agregaciones o grupos de hasta 13 individuos, un patrón que se asocia con mayor protección y mejores condiciones para la reproducción. No obstante, estas agrupaciones están muy lejos de las grandes concentraciones que se observaban décadas atrás.

¿Por qué importa todo esto? Porque el erizo negro cumple un papel muy grande para su tamaño. Al alimentarse de macroalgas, evita que estas cubran el arrecife y asfixien a los corales. Cuando la especie desaparece, las algas se expanden rápidamente reduciendo el espacio disponible para que los corales se fijen, crezcan y se recuperen tras eventos como el blanqueamiento o las tormentas.

Aunque el estudio no identifica las especies de algas ni de corales involucradas, investigaciones previas han demostrado que el erizo negro controla macroalgas como DictyotaHalopteris o Lobophora, favoreciendo así indirectamente la recuperación de corales constructores del arrecife.

Aún hay tiempo

Las grandes mortandades del erizo negro en el Caribe, ocurridas en los años ochenta y más recientemente en 2022, no fueron causadas por huracanes, como a veces se cree, sino por enfermedades, probablemente de origen microbiano, que se propagaron a escala regional. Estos eventos redujeron las poblaciones en más del 90 % en muchas zonas, y en numerosos arrecifes el erizo nunca volvió a alcanzar sus niveles originales.

Al respecto, el estudio de la bióloga Rojas muestra un escenario intermedio en el Archipiélago: la especie no está extinta, pero tampoco se ha recuperado. La población actual es pequeña, aunque estable, y no parece estar limitada por la disponibilidad de alimento. Esto sugiere que existe un potencial real de crecimiento, siempre y cuando se den las condiciones adecuadas.

Ahí es donde la investigación cobra un valor adicional: al identificar las zonas donde el erizo aún sobrevive y las características del hábitat que favorecen su presencia, el estudio proporciona una base científica para diseñar estrategias de manejo y restauración, entre ellas los programas de repoblamiento con juveniles criados en laboratorio, la protección de áreas arrecifales esenciales, y el control de factores que favorecen el crecimiento excesivo de algas, como la contaminación por nutrientes, métodos que ya han sido exitosas en lugares como Florida.

La bióloga plantea una alerta temprana basada en datos: aún hay tiempo para actuar y reforzar el papel de este pequeño herbívoro en la salud de los arrecifes del Caribe colombiano.

 







sábado, 24 de enero de 2026

Las ventas de fresas impulsan un crecimiento récord en 2025 en EE.UU.

 

Según el informe Shopper Playbook 2025 de la Comisión de Fresas de California, el año pasado las ventas de fresas aumentaron en casi USD $500 millones pese a que los volúmenes crecieron solo un ocho por ciento interanual. La tendencia al alza puede explicarse en parte por la escasez que azotó a la industria a finales de año, impulsada principalmente por las lluvias que mermaron los volúmenes de California.

Para mantener el impulso, el informe de la organización ofrece a los minoristas información sobre los factores que determinan qué lleva el comprador desde el pasillo hasta la caja registradora.

Los grandes compradores de fresas prefieren envases grandes

Los fieles seguidores de las fresas o frutillas en Estados Unidos convirtieron a la fruta en un básico semanal de la lista de compras, pero dentro de ese éxito, los envases de 32 onzas se posicionaron como los preferidos.

Más de la mitad del volumen se vendió en promoción, pero el año pasado las ganancias por fresas alcanzaron y superaron el total de la categoría de bayas.

Esto no es una sorpresa, dijo Chris Christian, vicepresidente de Análisis de Mercado de la Comisión de Fresas de California, quien señaló que más del 90% de las fresas vendidas en Estados Unidos se comercializan en envases de 16 o 32 onzas y que, cuando están en oferta, la categoría supera consistentemente a otras bayas.

“Hemos visto un aumento en los envases de 32 onzas durante los últimos cinco años, debido a eficiencias en la producción y a la promoción por parte de los minoristas”, explicó.

El ejecutivo añadió que este formato representó el 68% de las ventas de fresas incrementales y generó un crecimiento en dólares superior al 20%, lo que equivale a aproximadamente USD $332 millones en ingresos.

Conociendo al gran comprador de fresas

Además de su preferencia por los envases de 32 onzas, los compradores de fresas son más propensos a adquirirla cuando la fruta luce fresca y es fácil de encontrar en la tienda.

Los consumidores clasificaron el color, el grado de madurez y la calidad como prioridades clave. También valoraron las exhibiciones de fruta bien organizadas, la señalización clara y la ubicación conveniente dentro de la tienda.

Los grandes compradores de fresas creen que la fruta mantenida a bajas temperaturas se conserva fresca por más tiempo y el 61% considera esencial la refrigeración.

Este consumidor también se ve más influenciado por las exhibiciones que por los descuentos de precio, lo cual es buena noticia para la categoría que, incluso con promociones más pequeñas, supera al resto de las bayas.

Pese a tener un precio mayor que los arándanos y las moras en promedio, el informe indica que las ventas de fresas superaron las de sus compañeros de categoría, con un descuento promedio de solo el 22%. En comparación, los arándanos y las moras registraron descuentos promedio del 29% y 27%, respectivamente.

La demanda de fresas sigue creciendo

La oferta de fresas se mantendrá sólida esta temporada. California, que aporta más del 90% de las fresas de Estados Unidos, está incrementando su producción, según Christian. Las nuevas áreas plantadas alcanzan los 31.765 acres, lo que representa un aumento del 5% frente a 2025, agregó.

“Una transición en curso hacia variedades más nuevas, con mayores rendimientos, comenzó en 2024 y continúa en 2026”, aseguró.

Las ventas de fresas se mantienen fuertes y el plan es seguir abasteciendo a los minoristas con la mayor cantidad de fruta posible.

“Las fresas son una de las favoritas de los consumidores en Estados Unidos y en todo el mundo, y además son las bayas con mayor disponibilidad durante todo el año”, explicó el ejecutivo. “La demanda está aumentando y esperamos que las ventas minoristas sigan creciendo en 2026”.

Añadió que el aumento de las plantaciones y las nuevas variedades respaldarán una producción más temprana en primavera y mayores volúmenes promocionables en abril.

 




viernes, 23 de enero de 2026

Agroexportaciones peruanas alcanzan récord histórico en 2025

 Las agroexportaciones peruanas cerraron el 2025 con un desempeño histórico, alcanzando los US$14.600 millones en envíos, lo que representa un crecimiento interanual de 20% frente a los US $12.300 millones registrados en 2024, así lo indicó el CEO de Fluctuante, David Sandoval a Portalfruticola.com.

Agregó que el sector no solo creció en valor, sino también en volumen, consolidando su competitividad a nivel internacional.

Si bien las cifras aún están en proceso de actualización, los resultados confirman que el agro peruano atraviesa uno de sus mejores momentos. “Hemos tenido un fuerte crecimiento en valor, impulsado principalmente por los altos precios internacionales del café, el cacao y sus derivados, pero también un crecimiento real en volumen exportado, que es el indicador clave de competitividad”, señaló Sandoval.

De sector complementario a protagonista de la economía

Uno de los hitos más relevantes del análisis realizado por Sandoval, es la evolución estructural del sector agroexportador dentro de la economía peruana. En el año 2000, el agro representaba apenas el 1,2% del Producto Bruto Interno (PBI). Para 2024, esa participación se elevó al 4,3%, y aunque aún no se publican las cifras oficiales del Banco Central de Reserva (BCR) para 2025, Fluctuante estima que el sector se mantendrá en niveles similares.

Sandoval aclaró que esta estabilidad no responde a una pérdida de participación del agro, sino al desempeño excepcional del sector minero durante 2025, favorecido por precios históricos de los metales, especialmente del cobre, impulsados por una fuerte demanda de países como China y Rusia. “El agro no ha retrocedido; por el contrario, ha seguido creciendo, pero la minería tuvo un año extraordinario”.

Crecimiento cíclico y salto en volumen exportado

Para el CEO el sector agroexportador peruano presenta un comportamiento cíclico, con saltos significativos en volumen cada cuatro o cinco años. En 2005 se superó por primera vez el millón de toneladas exportadas; en 2011, los dos millones; y en 2025, el sector alcanzó un nuevo récord al superar los 5 millones de toneladas exportadas.

Este crecimiento responde a una combinación de factores: mayor productividad, expansión de áreas cultivadas en años previos y una demanda internacional sostenida por alimentos frescos y con altos estándares de seguridad alimentaria. “El 2025 fue un año en el que coincidieron dos motores clave: incremento de productividad y mejores precios internacionales”, precisó Sandoval.

Transformación de la canasta agroexportadora

Otro cambio estructural relevante es la transformación de la canasta agroexportadora peruana. El ejecutivo explicó que históricamente destacaban los productos tradicionales como el café y el cacao, desde 2010 el país apostó por un recambio hacia las frutas frescas, con cultivos como palta, uva y arándano como nuevos pilares del sector.

El caso del arándano es especialmente significativo. En 2024 y 2025, el Perú se consolidó como el primer exportador mundial, concentrando cerca de un tercio del comercio global. En uvas, el país maneja alrededor del 16% de las exportaciones mundiales, mientras que en palta participa con más del 13%.

“El Perú ha sabido responder a lo que hoy demanda el consumidor global: productos frescos, saludables y con trazabilidad. Ese es uno de nuestros principales activos competitivos”, afirmó Sandoval.

Un año de récords para varios cultivos

El 2025 también estuvo marcado por la ruptura de varias barreras históricas. Las paltas frescas superaron por primera vez los US$1.400 millones en exportaciones, con un crecimiento del 41% en volumen, lo que generó una mayor oferta y una presión a la baja en precios, aunque con resultados positivos en valor total.

Producción de palta peruana.

Asimismo, la palta congelada alcanzó por primera vez los US$100 millones, con un crecimiento cercano al 60%, consolidándose como una alternativa estratégica frente al producto fresco. “En algunas semanas, la palta congelada incluso llegó a cotizar por encima de la fresca, funcionando como un respaldo clave para las empresas exportadoras”, explicó el CEO de Fluctuante.

Otros productos que marcaron hitos fueron la granada, que superó los US$100 millones, y el café, que alcanzó los US$1.800 millones, impulsado principalmente por precios elevados, pese a un crecimiento marginal en volumen.

El cacao y sus derivados superaron los US$1.600 millones, destacando no solo el cacao en grano, sino también productos con mayor valor agregado como manteca, polvo, pasta y preparaciones para la industria chocolatera europea.

Desafíos

Entre los principales desafíos enfrentados en 2025, Sandoval destacó que, a diferencia de años anteriores, el factor climático se mantuvo relativamente estable. 

No obstante, advirtió que ya se han activado alertas ante un eventual fenómeno El Niño Costero, que podría afectar las campañas de 2026, especialmente en cultivos como arándano y uva.

Exportaciones marítimas.

En el ámbito logístico, el sector capitalizó las lecciones aprendidas en 2024, mejorando la coordinación con navieras y operadores logísticos. Sin embargo, diciembre continúa siendo un mes crítico por la coincidencia de exportaciones de arándano, uva y mango, este último afectado por bajos precios internacionales a fines de 2025.

“El reto es ordenar mejor las salidas, evitar choques de oferta y proteger los precios. Eso requiere mayor planificación y prospección comercial”, sostuvo.

El camino hacia la agroindustria

De cara al futuro, Fluctuante proyecta un crecimiento moderado —cercano al 10%— en cultivos como arándanos, uvas y paltas, pero con un énfasis cada vez mayor en la industrialización. Congelados, deshidratados, jugos, mermeladas y otros derivados aparecen como el siguiente paso natural del sector.

“Ya no se trata solo de exportar más, sino de exportar mejor. La calidad es clave: la confianza internacional se construyó en 25 años, pero se puede perder en uno solo si no cuidamos los estándares”, enfatizó Sandoval.

El informe completo de Agroexportaciones Peruanas 2025 será presentado oficialmente el 6 de marzo, fecha en la que Fluctuante realizará un webinar de lanzamiento y pondrá el documento a disposición del sector, consolidándose como una herramienta clave para entender la evolución y los desafíos del agro peruano.









miércoles, 21 de enero de 2026

Emblemático árbol de Becerril (Cesar) tiene una genética única en el mundo

 Un biólogo descubrió que el guáimaro, un árbol que puede alcanzar hasta 45 metros de altura y vivir más de un siglo, presenta en Colombia variedades genéticas únicas que no se encuentran en otras regiones. Estas variantes contrastan con las 154 registradas en países de Mesoamérica, Perú y Brasil, y revelan una diversidad propia del territorio colombiano. Es la primera vez que se realiza un análisis genético detallado de esta especie en el país, un hallazgo clave para orientar su conservación y protección a largo plazo.

El guáimaro (Brosimum alicastrum) produce una semilla que, al procesarla, adquiere un olor y un sabor similares a los del café o el cacao. En municipios como Becerril –con cerca de 25.000 habitantes–, campesinos y comunidades indígenas yukpa la están tostando y moliendo para convertirla en harina, una iniciativa que busca resaltar su potencial económico y su valor social en la región. Este aprovechamiento es relevante si se tiene en cuenta que en las últimas seis décadas el ecosistema donde crece —el bosque seco tropical— ha perdido la mayor parte de su cobertura.

Durante meses, la búsqueda de más de 300 árboles de guáimaro llevó a los investigadores a recorrer el municipio de Becerril, junto a comunidades locales, con el propósito de estudiar el papel de esta especie en el ecosistema y explorar una genética hasta ahora poco conocida en el país. Este trabajo de campo fue realizado por el biólogo Andrey Yesid Mateus Ruiz, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), integrante del semillero de investigación en Genética del Paisaje Neotropical, en compañía de los profesores Gustavo Silva y Guerly León, del Departamento de Biología.

“El trabajo de campo no fue nada fácil, pues, por ser un árbol tan grande, en ocasiones los yukpa –o yuko– usaban ‘resorteras’ o debían trepar algunos metros para recolectar muestras de sus hojas”, relata el biólogo Mateus.

Luego, en los laboratorios del Departamento de Biología de la UNAL se analizaron más de 500 muestras de ADN utilizando softwares especializados que funcionan como verdaderos “detectives genéticos”, ya que permiten identificar y comparar las variaciones genéticas entre los individuos. El trabajo se adelantó con la Universidad del Rosario, con la que se lidera este proyecto en Becerril buscando hacer un primer mapeo detallado de la especie en el país.

Y es que en el Caribe colombiano el guáimaro no ha tenido una vida tranquila. Según el Instituto Humboldt, históricamente esta especie ha estado asociada con el bosque seco tropical, un ecosistema que en Colombia llegó a cubrir cerca de 9 millones de hectáreas, pero del cual hoy solo se conservan alrededor de 720.000 hectáreas.

Según el Instituto, esta pérdida se debe principalmente a la expansión de la ganadería extensiva en la región y al conflicto armado, que ha dejado heridas en forma de deforestación y desplazamiento de comunidades, las cuales ya no pueden cuidar sus árboles nativos.

Gracias a la ayuda de la ONG Envolvert, las comunidades de Becerril han vuelto a usar y proteger al guáimaro creando la Asociación Verde Campesina de Becerril (Asovecab), que elabora harina de semilla de guáimaro para hacer mermeladas, dulces y otros alimentos que se comercializan en ciudades como Bogotá y Barranquilla, y que incluso las han usado reconocidos chefs del país”.

Gen-erando alternativas

A partir de 500 muestras y de un análisis exhaustivo de colecciones biológicas y herbarios nacionales —entre ellos el Herbario Nacional Colombiano, del Instituto de Ciencias Naturales de la UNAL—,y de una muestra reducida de árboles colombianos, se evidencian tres haplotipos de un mismo gen en el guáimaro colombiano, de 154 que se ha identificado en los demás países donde se encuentra la especie, ¿qué quiere decir esto? que en un mismo gen del guáimaro hay variantes que solo se hallan en el país.

Esto es relevante porque el árbol está presente en México, Perú, Bolivia, Brasil y otros países americanos, pero la riqueza de la especie en Colombia se desconocía, imposibilitando estrategias de conservación y protección basadas en rasgos genéticos, características que evidencian la necesidad de evitar el riesgo de árboles que son la base del bosque seco tropical, uno de los ecosistemas con mayor pérdida de hectáreas en el mundo.

“El beneficio radica no solo en el desarrollo económico de las comunidades de Becerril, sino también en la interacción que este árbol tiene con especies de animales como el mono araña, que se alimenta de sus semillas, y en el proyecto de la UNAL y la Universidad del Rosario se está estudiando si este mamífero es el responsable de dispersar sus semillas por todo el bosque”, explica el biólogo.

Los parches de guáimaro que se encuentran en la zona son de apenas unas 2 hectáreas, por lo que el árbol está en riesgo, pero con la ayuda de las comunidades y de la información genética podría revivir en esta zona del Cesar y en todo el Caribe colombiano, pues actualmente el estudio se está ampliando e incluye poblaciones de más de 13 localidades de la especie en Colombia.

Según el biólogo, “hasta el momento no existen planes gubernamentales de reforestación, por lo que entender la genética del árbol es un llamado a entender su importancia para el país y el ecosistema”.








martes, 20 de enero de 2026

COMUNIDAD, CVC Y ASOCAÑA SE UNEN PARA LA RECUPERACIÓN DEL HUMEDAL EL ESTERO

 En el corregimiento de Navarro de Cali, avanza la intervención del humedal El Estero, un ecosistema estratégico que hoy se recupera gracias al liderazgo de la comunidad y al trabajo articulado entre la CVC y Asocaña, con el propósito de restaurar su espejo de agua y propiciar el regreso de la fauna silvestre.


La intervención de dos hectáreas del humedal busca recuperar su espejo de agua, favorecer el regreso de la fauna silvestre y fortalecer este ecosistema clave para la comunidad y la producción agrícola del corregimiento.  

Esta intervención, que contempla la limpieza mecánica de cerca de dos hectáreas del humedal, es el resultado de varias mesas técnicas de trabajo en las que la comunidad expresó sus necesidades e inquietudes frente a la recuperación de este ecosistema. 

“Los acuerdos alcanzados se materializan con acciones concretas que buscan devolverle al humedal su función ambiental, hídrica y social. Se trata de un ejercicio de escucha y concertación con la comunidad, que ha sido clave para definir las acciones necesarias para la recuperación del humedal. En este caso, Asocaña aportó varias horas de trabajo con maquinaria amarilla para hacer posible esta limpieza”, explicó Cristian David Rincón, funcionario de la Regional Suroccidente de la CVC.

Para los habitantes de Navarro, El Estero no solo es un ecosistema, sino un lugar cargado de memoria y significado. “Aquí nos bañábamos, jugábamos y compartimos; el agua era cristalina y el humedal era amplio. Hoy, gracias al apoyo de los ingenios y las entidades, estamos trabajando para su recuperación y esperamos que este proceso continúe por muchos años”, señaló Doris Mina, presidenta de la Junta de Acción Comunal del corregimiento.

Se logró una verdadera juntanza entre las empresas cañeras, la CVC y la comunidad para mejorar el humedal El Estero, uno de los más largos de Cali, con cerca de 13 kilómetros. El objetivo es garantizar que siempre tenga agua y continúe siendo una fuente ambiental e hídrica para las aves, los cultivos y la comunidad”, afirmó José Luis Tenorio, edil del corregimiento de Navarro.

Además de su valor ecológico, el humedal El Estero es fundamental para la irrigación de los cultivos de la zona, como frutales, tomate, pimentón y maracuyá, lo que refuerza la importancia de su conservación y manejo adecuado.





viernes, 16 de enero de 2026

Descubren la primera población en Colombia de una rara orquídea subterránea

 Por primera vez en el país se registró Triphora hassleriana, una diminuta orquídea terrestre de flores blancas que pasa casi todo el año oculta bajo tierra y solo emerge con las lluvias. El hallazgo ocurrió en un bosque seco tropical vecino al campus de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, dentro de un cultivo de cacao sin intervención humana.

Con más de 4.000 especies, Colombia es reconocido como el país con mayor diversidad de orquídeas en el mundo, y ahora suma el nuevo registro de una población de T. hassleriana, una especie poco conocida, descrita antes en Argentina, Paraguay, México, Estados Unidos y Ecuador.

El descubrimiento, realizado a finales de 2023 por el ingeniero agronómico Diego Andrés Rodríguez Leyton, estudiante de la Maestría en Ciencias Biológicas, ocurrió durante su jornada rutinaria de monitoreo de Cyclopogon, el género de orquídeas en el que basa su tesis. Cuando decidió avanzar unos metros más en el bosque notó una planta de tallo delgado, flores blancas de menos de 1 cm y hojas ovaladas, con una columna morada brillante, distinta a las especies que censaba como parte del Grupo de Investigación en Orquídeas y Ecología de la UNAL Sede Palmira.

El ciclo de vida de esta orquídea es subterráneo durante la temporada seca. Gracias a su raíz con forma de tubérculo, acumula energía y puede permanecer invisible por meses. Cuando comienzan las lluvias, brota y florece, aunque sus rasgos solo se pueden identificar con disección floral, una técnica que permite examinar las estructuras internas con precisión.

 Sorprendido por la rareza del ejemplar, el investigador envió fotografías y descripciones al profesor Joel Tupac Otero Ospina, líder del grupo de investigación, quien confirmó que se trataba de una orquídea terrestre atípica para la zona, probablemente del género Triphora.

 A partir de entonces comenzó una verificación científica que tomó más de un año, con el apoyo de herbarios nacionales e internacionales. El proceso incluyó análisis de forma y tamaño, revisión de literatura especializada y comparación con ilustraciones históricas del género. En esta etapa participaron David Lozano, botánico de la Universidad del Tolima, y Gerardo Salazar, investigador del Instituto de Biología de la UNAM (México).

Posteriormente se confirmó que el ejemplar correspondía a T. hassleriana. Además, el estudio corrigió un error previo, pues se había descrito como una especie de flores amarillas, cuando en realidad son blancas. El espécimen se depositó oficialmente en el Herbario de la UNAL Sede Palmira, y su registro para Colombia fue publicado en la revista Acta Botánica Mexicana.

 “El momento del hallazgo me generó una sensación muy emotiva. El bosque me sigue sorprendiendo”, señala el estudiante Rodríguez. De otra parte, el profesor Otero señala que “este es un hallazgo muy interesante porque el género Triphora agrupa orquídeas difíciles de observar: pasan la mayor parte del tiempo bajo el suelo y solo emergen para reproducirse. En Colombia no se tenía ningún registro de esta especie”.

Los investigadores creen que su aparente ausencia en otros países obedecería más a la falta de exploraciones que a su verdadera rareza. El principal riesgo para esta población es la pérdida del bosque seco tropical, uno de los ecosistemas más amenazados del país por la expansión agrícola, la ganadería, las carreteras y la urbanización. “Si no aprendemos a vivir con el bosque, tampoco podremos preservar esta diversidad”, concluye el estudiante de la UNAL.

























miércoles, 14 de enero de 2026

LIBERACIÓN DE FAUNA SILVESTRE

 LA CVC CONTINÚA DEVOLVIENDO VIDA SILVESTRE A SU HÁBITAT NATURAL EN EL VALLE DEL CAUCA

La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, reafirma su compromiso con la protección y conservación de la fauna silvestre del departamento, a través de acciones permanentes de rescate, atención, rehabilitación y liberación de animales víctimas del tráfico ilegal, la tenencia inadecuada o situaciones de riesgo. 42 animales de la vida silvestre volvieron a su hábitat natural.

Durante el año 2025, la Autoridad Ambiental del Valle del Cauca recibió 3.715 animales silvestres, de los cuales 1.548 lograron ser liberados en diferentes zonas del departamento, una vez cumplieron sus procesos de recuperación, y 40 fueron reubicados en condiciones que garantizan su bienestar. Estas cifras reflejan el esfuerzo técnico, científico y humano que adelanta la CVC para devolver la vida silvestre a su entorno natural.

 Como parte de estas acciones, en inmediaciones de la zona rural de Buenaventura, en el Pacífico colombiano, se llevó a cabo la primera liberación del año 2026 que permitió el retorno a su hábitat de 42 animales silvestres, entre ellos 6 babillas, 18 tortugas y 18 boas constrictor de diferentes tamaños.

Esta liberación es el resultado de un trabajo articulado y riguroso adelantado por el equipo de médicos veterinarios, biólogos, zootecnistas y profesionales ambientales del Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CVC, ubicado en el corregimiento de San Emigdio, en Palmira, donde cada animal recibe atención especializada, seguimiento clínico y procesos de rehabilitación que garantizan su supervivencia en libertad.

 “Es un trabajo satisfactorio y lleno de felicidad poder devolver estos animales a su lugar de origen. Arrancar el año con este tipo de noticias nos llena de orgullo y ratifica que cada esfuerzo vale la pena cuando se trata de proteger nuestra biodiversidad”, destacó Marco Antonio Suárez, director general de la CVC. 

La Corporación hace un llamado a la ciudadanía a no traficar, comprar ni tener fauna silvestre, y a reportar cualquier caso a las autoridades ambientales, recordando que la protección de la biodiversidad es una responsabilidad compartida.

“Hemos notado que hoy la ciudadanía tiene más conciencia del cuidado y protección de la fauna, todos los canales que hemos habilitado para los reportes como la APP Más Cerca y el numeral 550 son efectivos para salvaguardar la vida silvestre”, puntualizó el Director General. Con estas acciones, la CVC continúa trabajando para que la fauna silvestre del Valle del Cauca siga siendo símbolo de vida, equilibrio y riqueza natural para las presentes y futuras generaciones.